DISCURSO DE APERTURA DEL DR. LUIS
A. CARRERAS VESCIO, PRESIDENTE DE LA AAHI Y DEL COMITÉ CIENTIFICO
DEL CONGRESO
Estimados amigos:
En nombre de la Asociación Argentina de Hemoterapia
e Inmunohematología y del Comité Organizador
del XI Congreso Argentino de Medicina Transfusional y Simposio
Internacional de Sangre de Cordón Umbilical, tengo
el inmenso honor de darles la más calurosa y cordial
bienvenida a todos ustedes: autoridades nacionales, académicas,
universitarias, conferencistas invitados, asistentes de nuestro
país y de naciones hermanas, médicos, bioquímicos,
biólogos, técnicos, estudiantes, auspiciantes.
Este Congreso será, por su propia naturaleza, el
epicentro de la celebración por el 35° aniversario
de nuestra Asociación, fundada el 22 de agosto de
1972 por el querido y siempre afectuosamente recordado Doctor
Juan Marletta -su primer Presidente- junto a otros 25 hemoterapeutas,
con el objetivo -textualmente- de “jerarquizar
y elevar el nivel científico de la especialidad”.
Hoy, con orgullo, puedo afirmar que esta meta ha sido cabalmente
cumplida gracias al trabajo denodado de muchos colegas que
han formado parte de las sucesivas Comisiones Directivas.
La AAHI se ha constituido, sin dudas, en el ente científico
rector de la especialidad, fuente de consulta permanente
para nuestras autoridades sanitarias a lo largo de 4 décadas.
No es mi intención ahondar en la historia, pero creo
insoslayable mencionar al menos algunos hitos fundamentales
en el desarrollo de la Asociación. La actividad docente
fue siempre una preocupación esencial. Prueba de esto
es que la primera Reunión Científica tuvo lugar
3 meses después de su creación, y ellas jamás
se interrumpieron.
Hoy llevamos realizadas 260 Reuniones Científicas
Mensuales Generales y 110 para Técnicos. En 1979 se
organizó en Buenos Aires el I Congreso Latinoamericano
de Hemoterapia e Inmunohematología (inolvidable para
mí, pues en él, aún estudiante de Medicina,
definí mi vocación) y desde aquel entonces
se han desarrollado 6 Congresos de carácter Iberoamericano
(el último en 2005 junto al GCIAMT) y, con éste,
11 Congresos Argentinos.
A la par de los Congresos, la AAHI ha generado decenas de
Jornadas Internacionales, Binacionales y Rioplatenses, Simposios,
Cursos, Seminarios y Talleres sobre diferentes tópicos
de la especialidad. En 1975 se editó la Revista Argentina
de Transfusión, primer medio en español íntegramente
dedicado a la Hemoterapia. Hoy, pese a múltiples escollos
superados en el camino, y contra viento y marea, la Revista
sigue viva y cada vez mejor. Como habrán apreciado,
en este mismo momento, estamos distribuyendo 2 números
especiales.
A partir de 1979 la AAHI obtuvo el reconocimiento para otorgar
títulos de médico especialista y, desde 1991,
además lleva adelante un programa para la recertificación
periódica de tales títulos. En 1990, se dio
un paso gigante: la creación del Curso bianual para
la Formación de Médicos Especialistas en Hemoterapia
e Inmunohematología. A través de él,
se han graduado 50 especialistas con elevado nivel de capacitación
y ya estamos anunciando para el próximo año
la apertura del noveno ciclo. A su vez, en 1999, se desarrolló un
magistral Programa de Educación a Distancia que contó con
más de 3300 participantes a lo largo y ancho del país.
Otro aspecto que siempre fue motivo de preocupación
para la AAHI fue el dictado de Normas para regular el adecuado
ejercicio de nuestra siempre dinámica especialidad.
Se elaboraron 5 ediciones, y en el momento actual, en que
las Normas son dictadas por el Ministerio de Salud y Ambiente
de la Nación, se colabora permanentemente con las
autoridades en el proceso de desarrollo y actualización
de las mismas. Pero no todo es historia. Los 35 años
encuentran a la Asociación con la misma pujanza de
siempre.
Acabamos de ser reconocidos por la American Association
of Blood Banks como Institución Afiliada. Estamos
presentando, en este marco, la traducción al español
de la 15° edición del Manual Técnico de
la AABB y, con gran alegría y entusiasmo lo digo,
las primeras Guías Nacionales para el Uso Apropiado
de la Sangre y sus Componentes, surgidas del exhaustivo análisis
de la evidencia científica disponible en la materia.
Fueron elaboradas por la AAHI con el apoyo del Plan Nacional
de Sangre y trabajando multidisciplinariamente con otras
sociedades científicas de especialidades médicas
con las cuales interactuamos permanentemente en las prescripciones
hemoterapéuticas, y luego fueron sometidas a la evaluación
de prestigiosos revisores nacionales y externos.
Descuento que serán muy bien recibidas por todos nuestros
asociados y que constituirán un modelo a seguir por
otros países del continente.
También este año nos encuentra trabajando
intensamente y en forma mancomunada junto a otros sectores,
para tratar de revertir la mayor asignatura pendiente que
tenemos como país en este área. Es el tema
de la donación de sangre. Debemos, definitivamente,
abandonar el modelo predominante de donación de reposición
por el modelo de donación altruista y repetitiva.
No será de un día para otro, pero estamos convencidos
de que por este eje pasará la verdadera transformación
de la especialidad, el esperado y necesario salto en calidad.
Todo otro emprendimiento podrá ser importante, pero
nuestro trabajo no será plenamente de excelencia hasta
que no hayamos logrado la concientización ciudadana
acerca de los beneficios para la salud pública de
su participación solidaria, propendiendo a la autosuficiencia
nacional de sangre segura. La AAHI, a través de su
Comité específico, creado a comienzos de este
año, acaba de producir un breve spot publicitario
alentando la donación altruista y habitual, que ponemos
a disposición, con total libertad, de todos los medios
interesados en difundirlo. En estos días, este mensaje
está llegando a todo el país a través
de nuestro canal televisivo estatal. Hago un paréntesis,
y los invito a que lo veamos juntos. (SPOT) Agradezco a la
Fundación Pedro Luis Rivero y al Comité para
la Promoción de la Donación Altruista y Repetida
de Sangre. El spot, el flamante sitio “www.donandosangre.org”,
conteniendo material de divulgación para el público
en general, y muchas otras iniciativas que se irán
concretando en los próximos meses, son fruto de su
perseverante quehacer.
Y así llegamos al ansiado XI Congreso Argentino y
Simposio Internacional de Sangre de Cordón Umbilical,
como dije al comienzo, epicentro de la celebración.
Ante todo, como Presidente de la AAHI, debo agradecer a los
integrantes de los Comités Ejecutivo y Científico
por su comprometido trabajo de organización, a nuestro
querido personal de Secretaría, a las empresas auspiciantes
por su valioso e imprescindible apoyo y, muy especialmente,
a nuestros conferencistas invitados, cuyo prestigio y alto
vuelo científico son la garantía para el éxito
de este evento. El programa, a través de sus conferencias,
mesas redondas, talleres y comunicaciones libres, nos permitirá comprobar
los progresos incesantes de nuestra cada vez más compleja
y cambiante disciplina. Se abordarán diferentes problemáticas
desde distintos enfoques: aspectos organizativos, legales
y de gestión de calidad, avances en la prevención
de la transmisión transfusional de infecciones, aspectos
actuales y futuros de las transfusiones plaquetarias, progresos
inmunohematológicos en el diagnóstico y prevención
de las enfermedades aloinmunes, consenso en nuevas indicaciones
en Medicina Transfusional, hemoterapia en pacientes inmunocomprometidos
y en la emergencia, rol de las colectas externas en la donación
altruista de sangre y diversas aristas de un tema candente:
el vinculado al desarrollo de Bancos de Sangre de Cordón
Umbilical, su uso terapéutico y sus desafíos
tecnológicos y éticos.
Nuestra especialidad, amigos, se expande. Lo que antes fue “banco
de sangre”, para transformarse en “hemoterapia” y
luego en “medicina transfusional”, ahora avanza
hacia el área de las terapias celulares y biológicas
relacionadas. El desafío es excitante y nuestros esfuerzos
deberán multiplicarse. La actualización profesional
exige hoy una enorme dedicación frente al crecimiento
exponencial del conocimiento, justo cuando el tiempo para
adquirirlo es cada vez más escaso debido a la frecuente
necesidad de ejercer extenuantes horarios de actividad asistencial
para lograr la subsistencia. La amenaza del riesgo desmedido
de juicios por mala praxis, la litigiosidad indebida, la
dificultad para la actualización tecnológica
en medio de recurrentes crisis económicas, las exigencias
administrativas de los financiadores, sus papeles y sus auditores,
complican aún más el panorama. Sin embargo,
debemos agudizar nuestro ingenio para no quedarnos, para
seguir progresando. La mejor fórmula para lograr el éxito
será estar todos unidos, asociando serias políticas
de Estado con el serio trabajo individual de cada uno de
los profesionales, responsable hacia el enfermo y respetuoso
hacia el colega.
Ninguno de nosotros es más importante que todos nosotros
juntos. Como bien señalaba Luciano di Crescenzo: “las
personas somos ángeles con una sola ala, la única
forma de volar es abrazándonos”.
Mis amigos: Queda mucho por hacer. Que este Congreso, nos
impulse! Muchas gracias. |
| Ecos del XI Congreso en fotos |
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