Informe de la FDA sobre reacciones adversas a la transfusión correspondiente al año 2009
De acuerdo a la información colectada por la FDA en el año fiscal recientemente cumplido, sobre complicaciones de la donación de sangre y transfusión de componentes, se ha registrado el número más alto de casos fatales por Lesión pulmonar aguda transfusional (siglas en inglés TRALI) y por sobrecarga circulatoria (TACO). Para acceder al detalle puede ingresar a FDA’s summary . A las complicaciones mencionadas les siguen reacciones hemolíticas no relacionadas con el ABO, sepsis, reacciones hemolíticas por incompatibilidad ABO y anafilaxia.
La FDA recibió 80 denuncias de las cuales 74 correspondieron a receptores de transfusiones que sufrieron complicación fatal mientras que 6 fueron donantes. De las 74 reacciones transfusionales, 44 estuvieron relacionadas con la transfusión mientras que en 22 casos la transfusión no pudo ser excluida como causa del desenlace fatal, en tanto que en las restantes quedo demostrado que la transfusión no fue responsable del desenlace, sino un evento concurrente.
Las reacciones fatales relacionadas o potencialmente relacionadas con la transfusión, 66 casos, ocurridos en el curso del 2009 señalan un incremento con respecto del 2008, 54 casos y del 2004, 63. Los cambios en la incidencia de accidentes fatales serán analizados con cautela, dado el número pequeño de la muestra.
La FDA recibió 3 denuncias de fatalidades seguidas a la donación de sangre entera por métodos manuales, en 2 de ellos la auditoría excluyo a la donación como la causa desencadenante de la muerte. En el tercer caso no se encontró evidencia alguna que relacionará a la donación como la causa del desenlace fatal, que sufriera el donante. También pudo concluirse que desde el 2007 al 2009 han disminuido el número de denuncias de reacciones adversas fatales como complicación de la donación de plasma, si bien hasta la fecha no se identificó a este tipo de donación como causa de muerte, en ningún caso.
El boletín “VIH Noticias” es una publicación trimestral de la Unidad de VIH, del Área de Salud Familiar y Comunitaria de OPS, que tiene como objetivo compartir información actual y relevante sobre el desarrollo de la cooperación técnica de la OPS para la respuesta al VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) con el fin de promover el acceso universal a la prevención, atención y tratamiento en las Américas de dichas infecciones.
En la edición de marzo de 2010 se dio a conocer el “Proyecto para la Provisión de Cuidado Integral para hombres homosexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH) en América Latina y el Caribe” el cual constituye una guía regional que por primera vez, se ocupa de las necesidades de salud específicas para estas personas en lo que se refiere a la promoción de la misma y el acceso a dichos servicios.
La guía brinda un marco de referencia para la prestación de salud en los establecimientos que se especializan en la atención de los HSH así como para aquellos que atienden a poblaciones mixtas. Además contempla las necesidades de HSH jóvenes, a quienes se les adiciona las dificultades propias de la edad.
También se presenta la Guía clínica para la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH y de la sífilis congénita dirigidas al mismo grupo etáreo (mujeres en edad fértil y sus parejas), por lo que pueden implementarse en forma integral.
Para más información:
Guía clínica para la eliminación de la maternoinfantil transmisión del VIH y de la sífilis congénita
Guías nacionales para el tratamiento antirretroviral disponibles en la web
La OPS está recopilando guías y recomendaciones nacionales sobre tratamiento antirretroviral que se emplean en14 países de América Latina y el Caribe, de las cuales 8 fueron actualizadas en los dos últimos años.
Para más información:
Directrices nacionales para el tratamiento antirretroviral
Aplicación de la estrategia de la OMS para la prevención y evaluación de la fámacorresistencia del VIH en América Latina y Caribe
La OPS apoya la implementación de la estrategia de la OMS para la prevención y evaluación de la farmacorresistencia del VIH (FRVIH) en América Latina y el Caribe, concretamente hasta diciembre del 2009 ha prestado cooperación técnica y capacitación a 26 países. Grupos de trabajo nacionales de FRVIH se encuentran operando en 16 países y monitorean los Indicadores de Alerta Temprana de resistencia – indicadores de evaluación de la calidad de los servicios para determinar en qué medida los centros de atención integral están funcionando para prevenir la farmacorresistencia.
Para más información:
Estrategia de FRVIH de la OPS/OMS
Página web de FRVIH de la OPS
En el New England Journal of Medicine del 25 de marzo del presente año Emily K Shuman, MD desarrolla Perspectiva: “Cambio climático global y las enfermedades infecciosas” donde comparte su visión sobre la problemática del daño sufrido por nuestro hogar universal, la tierra y por ende cómo esto repercute o puede afectar la salud de nuestros semejantes.
El 18 de diciembre de 2009 finalizó en Copenhage la conferencia Internacional sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas, la que finalizó sin lograr fijar una resolución que permita los cambios necesarios.
En primera instancia podría pensarse que esto carece de relación con la salud del hombre. Sin embargo, puede entrañar serias implicancias en la salud de la población particularmente en lo relacionado a enfermedades infecciosas transmitidas por vectores o por el agua.
El cambio climático es producto del desbalance entre las radiaciones que ingresan y salen de la atmósfera, la radiación solar la atraviesa, parte es absorbida por la superficie terrestre y el resto es reemitido como radiación infrarroja lo cual luego es adsorbido por los gases que producen el efecto invernadero, primariamente anhídrido carbónico, metano y óxido nitroso, los cuales resultan de la combustión de derivados del petróleo y que no pueden ser removidos de la atmósfera por causa de la deforestación. Este proceso genera calor.
Como la concentración de gases ha alcanzado niveles record, las temperaturas globales han aumentado más rápido que cualquier registro mantenido desde 1850 a la fecha, por lo que para un aumento esperado de 1.8 pasamos a 5.8 al final de siglo. El ciclo hidrológico podría alterarse puesto que el aire caliente puede retener más la humedad que el aire frío.
Algunas áreas geográficas pueden tener mas precipitaciones y otras mas sequías incluso sufrir eventos climáticos como olas de calor, vientos muy fuertes y tormentas.
Por estas razones se prefiere el término cambio climático al de calentamiento global, debido a que no solo se produce aumento de las temperaturas sino que estas se acompañan de otras alteraciones, entre ellas, modificaciones en el patrón de lluvias. Por esa razón los cambios tienen una sustancial influencia sobre las enfermedades infecciosas transmitidas por insectos y por agua contaminada.
Los insectos son más activos con el aumento de la temperatura ambiental, por ejemplo el mosquito anopheles vector de la malaria, requiere de temperaturas ambiente mayores a los 16°C para completar su ciclo de vida, así como también del agua, porque será allí donde serán depositados sus huevos.
En contraste con el anterior, la infección por el virus West Nile se ve favorecido por la sequía puesto que el mosquito y los pájaros (huésped primario del virus), se desarrollan en medios con escasa humedad.
Enfermedades infecciosas transmitidas por insectos o a través del agua también son afectadas por la sequía, puesto que la escasez puede redundar en deterioro de la calidad sanitaria y finalmente la población quedar expuesta a aguas contaminadas. Actualmente hay una epidemia de cólera en el norte de Kenia.
El exceso de precipitaciones puede contribuir a las epidemias, en este caso como resultante de la sobresaturación y acumulación de aguas residuales o contaminación por el ganado. En 1993 tuvo lugar en Milwaukee una epidemia de diarrea por cryptosporidium luego de una primavera lluviosa.
Hay ejemplos ampliamente citados que sugieren que los cambios en el clima resultan en la introducción de cientos de enfermedades en áreas previamente no afectadas. Entre ellas puede mencionarse la infección por malaria en las regiones altas del este de África donde previamente no existía. Ello se debió a que el tiempo se hizo más caluroso y húmedo que lo usual, resultando en tasas altas de enfermedad y muerte debido a que la población no poseía inmunidad.
Para describir el efecto del cambio climático sobre la salud del hombre, la OMS allá por el año 2000 declaró que los países en “vías de desarrollo” podrían ser desproporcionalmente afectados en relación a los desarrollados como los Estados Unidos, China e India puesto que estos constituyen los principales emisores.
En función de ese análisis se estimó que para 2030 podría haber 10 % más de diarreas, las que afectarían a los niños más pequeños, lo cual podría verse amplificado por la malnutrición, el desarrollo y lo cognitivo, como causa y como efecto.
Si globalmente la temperatura aumenta de 2o a 3°C se presume que la población en riesgo para malaria podría aumentar del 3 al 5% lo cual significaría que millones de individuos se infectarían.
En un intento por detener el cambio climático se acordó reducir las emisiones.
El protocolo de Kyoto fue ratificado por 187 países (excepto los EEUU) y entró en vigencia en el 2005. En esta reciente reunión en Copenhage fue establecido un marco que permita frenar el cambio climático mas allá del 2012 fecha en que expirará el Protocolo de Kyoto.
Varios países desarrollados incluyendo Estados Unidos no adhirieron al acuerdo para frenar el aumento de la temperatura global de 2°C. Uno de los puntos de adherencia mas importantes fue la cuestión de la responsabilidad que los países desarrollados tienen de asistir a los en vía de desarrollo (incluyendo China e India) en la reducción de las emisiones y los Estados Unidos prometió asistencia financiera para ayudar a los pobres en el cambio climático.
A nivel nacional, en los EEUU, el “Acta de Seguridad y Energía Limpia Americana” el cual establece límites sobre las emisiones a través de un sistema “cap and trade” en el cual las compañías que producen menores emisiones que el cap permitido reciben créditos que pueden ser vendidos a los emisores de contaminantes, esto fue aprobado por la cámara de Representantes en Junio 2009 pero todavía espera el voto del Senado.
Aunque los gobiernos deben gestionar el control sobre el cambio climático, también los profesionales de la salud deben focalizar los esfuerzos en la mitigación de los efectos del cambio climático y su potencial impacto sobre la carga global de las infecciones.
Es necesario investigar sobre la ecología y epidemiología de las enfermedades infecciosas que podrían ser afectas por el cambio.
El mejor medio para acompañar este objetivo podría ser incorporar la investigación sobre el efecto del cambio climático dentro de las infraestructuras ya existentes, tales como el ambicioso programa de erradicación de la malaria recientemente lanzado por la Fundación Bill y Melinda Gates. Uno de los objetivos de la investigación debería ser el desarrollo de sistemas de alerta temprana para ayudar a las poblaciones a prepararse para impedir epidemias.
También es imperativo que organizaciones tales como la OMS intensifiquen sus esfuerzos en alertar y prevenir sobre las enfermedades infecciosas desatendidas para alcanzar mejoras en la salud global.